viernes, mayo 18, 2018

Uso y abuso de las redes sociales en las elecciones

Las elecciones presidenciales y parlamentarias del Uruguay del 2019 se llevarán a cabo el día domingo 27 de octubre de 2019. En caso de que ninguno de los candidatos llegue a una adhesión del 50 % +1 del total de votos se realizará una segunda vuelta, el día domingo 24 de noviembre de 2019.
Esto es lo que dice el calendario electoral de Uruguay, pero este año es clave en tanto los diferentes partidos políticos deben elegir a sus precandidatos para dirimir quiénes serán finalmente los candidatos para las elecciones de 2019.
En el medio de todo esto, en poco más de un mes, se jugará el campeonato mundial de fútbol en Rusia y, como en Uruguay este deporte es religión, todo se detiene hasta la dilucidación de este evento.
Y mientras en Rusia los once celestes corren detrás de la pelota, la campaña electoral se va a detener. Esto servirá para de alguna manera observar el panorama y dar alguna pauta para, entre otras cosas, hacer de las elecciones un enfrentamiento político civilizado.
Es que a lo tradicional del “cara cara”, el acto y la gira, algo habitual en las campañas electorales, se ha ido sumando elección tras elección y cada vez más, el uso de las redes sociales.
Aunque las investigaciones sobre el uso de las redes sociales aún no brindan información sobre el impacto real en la decisión de los votantes, sí existen estudios muy serios sobre las tendencias políticas y el comportamiento de los usuarios.
En ese sentido se asegura que en las elecciones presidenciales del 2008 en Estados Unidos existió una relación directa entre el número de seguidores de los partidos políticos, actores principales y candidatos en las redes sociales con los votos obtenidos.
El reciente escándalo de Cambridge Analytica y Facebook ha puesto de relieve que, sin ser ilegal, el uso electoral de las redes sociales puede llegar a impactar en los usuarios y estos pueden ser usados para influir en un resultado.
Así ocurrió con la elección de Donald Trump en Estados Unidos o el impacto en el Brexit para propiciar la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea e incluso se afirma en la elección del otro lado del Río de la Plata con Mauricio Macri como presidente.
Si serán importantes las redes sociales que en Europa, que tiene elecciones para su parlamento también en el año 2019, la Comisión Europea busca evitar que éstas influyan en la elección.
“La difusión de desinformación deliberada, de noticias falsas para influir y manipular el comportamiento, es una amenaza real para la cohesión y la estabilidad de nuestras sociedades y para nuestras instituciones democráticas”, dijo este jueves el comisario europeo de Seguridad, Julian King, al presentar la iniciativa de la Comisión Europea para combatir la difusión de noticias falsas en redes sociales. El principal objetivo es impedir que este tipo de contenidos incidan en las elecciones para el Parlamento Europeo, previstas para mayo de 2019.
La Unión Europea a partir de esta iniciativa exigirá que cada una de las redes sociales prepare durante los próximos dos meses un código de conducta que busque tres objetivos: un manejo “más transparente, fiable y responsable” de la información de los usuarios, una mejor identificación de los contenidos patrocinados, y la represión de los bots, programas que son utilizados para acciones simples y repetitivas en internet.
En América latina la propaganda política ha sido seducida por la inmediatez de las redes sociales, aunque la brecha digital es más grande que la de Europa.
Sin embargo, hay países como Uruguay donde la digitalización y el acceso a internet y consecuentemente a las redes sociales está extendido es dable esperar que se multiplique su uso para las próximas elecciones.
Hay ya en las redes sociales innumerables prácticas corruptas de compra y uso de usuarios fantasmas, abuso de publicaciones, guerrilla mediática, ataques con bots y las conocidas fake news.
De esta manera, la utilización de las redes sociales será un territorio más donde se van dilucidar y desarrollar las diferentes estrategias electorales procurando captar votos.
Pero no todo será agradable en la campaña electoral en tanto ya se puede ver y vivir fenómenos de combate digital entre candidatos y probables candidatos y partidos políticos. Ya se pueden ver y leer descalificaciones, ataques personales, acusaciones y hasta burlas en las redes sociales.
Todavía se está a tiempo para arbitrar una suerte de código ético para el uso de las redes sociales con vistas a las próximas elecciones.
La ONG Transparencia Uruguay está promoviendo ese código de ética, que no es censura, ante la falta de regulación y la ausencia de leyes que sancionen tanto el uso como abuso en los contenidos en las redes sociales.
Este código de ética propenderá a elevar la calidad del debate, aunque claro está que no podrá evitar la descalificación, el descrédito, la calumnia como medio para ganar votos, pero al menos expondrá a los partidos y candidatos usen a las redes sociales con fines espurios.

lunes, abril 30, 2018

Ojalá que el presidente cubano Díaz Canel escuche el consejo de León, el taximetrista


Ocurrió el jueves 19 de marzo allá lejos, a 7 mil kilómetros de distancia. En La Habana, Cuba, asumió un nuevo presidente. Por primera vez se dio un relevo donde el primer mandatario de la isla no es un Castro, no es militar y por razones generacionales no participó en la revolución que derrocó a Fulgencio Batista.
A través de la votación particular de lo que se conoce como la democracia cubana, Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez fue elegido como el nuevo presidente, aunque ya se sabía que lo iba a ser desde el año 2013, cuando lo comenzaron a preparar como si fuera el heredero de la corona.
Ahora en el 2018 fue aprobado por 603 de los 604 diputados que votaron, es decir, con un 99.83 por ciento. (¡Cómo dudo de las unanimidades, de los “99porciento”!) El nuevo presidente cubano se muestra como un continuador de la política actual antes que un reformador. No en vano el aparato del gobierno ha estado promoviendo la transición con el hashtag #somoscontinuidad, una especie de burla cuando el acceso a internet en la isla es deficiente, caro y reservado para pocos.
Y sí, parece que la continuidad está más que garantizada, pero no solo por Díaz Canel, sino porque Raúl Castro seguirá siendo el primer secretario del Partido Comunista de Cuba, y miembro de la Asamblea Nacional y por tanto seguirá siendo la figura pública más poderosa de la isla hasta que la biología mande.
El nuevo presidente tiene muchas tareas por delante, aunque los eventuales cambios que quiera promover deben contar con el aval de Raúl Castro y el Partido Comunista. Si hablamos de cambios y tareas la principal es salir del estancamiento económico producto entre otras cosas, de ese perverso sistema de doble moneda, uno para los locales y otro para los turistas: Los CUP y los CUC respectivamente.
Díaz Canel deberá enfrentar el reto de la unificación monetaria sorteando los riesgos que pueden venir asociados a esta. Cuando Castro, Raúl, abrió tímidamente la economía a la propiedad privada en el año 2016 advirtió que eso no era un regreso al capitalismo. Así y todo, miles de cubanos se lanzaban a la aventura de abrir sus casas para alquilar un cuarto a los turistas, para dar un desayuno o aquellos más osados para transformar su caserón en un Paladar, un restaurante fuera del circuito de los oficiales. Y esos privados crecieron bajo la mirada orwelliana del régimen que no deja de ahogar todo intento de emprender a quienes quieren salir de su ala.
Más de cuatro millones de turistas anuales llegan a Cuba y muchos pasan por La Habana camino a alguna playa de los Cayos donde ahí sí el capitalismo se hace fuerte y se ostenta sin pudor. Igual que en La Habana, donde se levantan hoteles de cadenas internacionales y allí hacen su agosto los cubanos que trabajan con los taxis, abriendo puertas o simplemente indicando a los turistas donde comer. Ellos reciben en sus manos ávidas los CUC como pago, como propina, un CUC un Euro.
Se da la triste paradoja que el mozo de un bar que atiende a turistas en estos hoteles gana más que un profesor de lenguas de la universidad de La Habana o que un médico.
El camino que emprendió Cuba ha sido largo: salió del capitalismo, para llegar… al capitalismo. Salió del capitalismo de los años ´50 para llegar al capitalismo del siglo 21 donde el principal socio es el Estado, es decir los Castro, sus herederos y la cúpula de las Fuerzas Armadas.
¿Todo esto qué indica?: que en Cuba ha fracasado el socialismo de la misma manera que ocurrió en la Unión Soviética. Cuba depende de afuera, ayer era de los soviéticos y hoy lo es del decadente régimen chavista, que le insufla barriles de petróleo y de los millones de turistas que dejan divisas.
Cuando se estrenó el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba el Che Guevara decía que eso iba a obligar a los cubanos a hacer las cosas bien, a trabajar mejor.
Ya van para casi 60 años de bloqueo y todas las incapacidades se justifican por el mismo y no por otra cosa. Es una respuesta fácil, pero no es la respuesta que dan todos.
León, un atento y profesional taximetrista habanero, oriundo de Villa Clara, igual que el nuevo presidente me dijo en estos dás cuando le hablé del bloqueo de EE.UU: “Ante todo, nosotros debemos sacarnos el bloqueo mental”.
León, como muchos cubanos, una gran mayoría, forma parte de aquellos que no son un grupo político ni siquiera uno social articulado, pero sí son los que no emigran, porque Cuba es su tierra y están orgullosos de comer su plato de “Ropa vieja”, pero esperan respuestas y cambios.

viernes, abril 27, 2018

A 32 años de la tragedia de Chernóbil

Nos habíamos casado no hacía mucho. Aún íbamos por la calle agarrados de la mano, hasta cuando íbamos de compras... Yo le decía: "Te quiero". Pero aún no sabía cómo le quería... No me lo imaginaba... Vivíamos en la residencia de la unidad de bomberos, donde él trabajaba. En el piso de arriba. Y otras tres familias jóvenes, con una sola cocina para todos. Y abajo, en el primero, estaban los coches. Unos camiones rojos de bomberos. [...]
En medio de la noche oí un ruido. Miré por la ventana. Él me vio: "Cierra las ventanillas y acuéstate. Hay un incendio en la central. Vendré pronto".
No vi la explosión. Sólo las llamas. Todo parecía iluminado... El cielo entero... Unas llamas altas. Y hollín. Un calor horroroso. Y él seguía sin regresar. [...]
Se fueron sin los trajes de lona; se fueron para allá tal como iban, en camisa. Nadie les avisó; los llamaron a un incendio normal... [...]
A veces me parece oír su voz... Oírle vivo... Ni siquiera las fotografías me producen tanto efecto como la voz. Pero no me llama nunca... Y en sueños... Soy yo quien lo llamo...
Las siete... A las siete me comunicaron que estaba en el hospital. Corrí allí pero el hospital ya estaba acordonado por la milicia; no dejaban pasar a nadie. Sólo entraban las ambulancias. Los milicianos gritaban: los coches están irradiados, no se acerquen. No sólo yo, todas las mujeres vinieron, todas cuyos maridos estuvieron aquella noche en la central.
Corrí en busca de una conocida que trabajaba en aquel hospital. La agarré de la bata cuando salía de un coche: "¡Hazme pasar!", "¡No puedo! Está mal. Todos están mal". Yo la tenía agarrada: "Sólo verlo". "Bueno —me dice— corre. Quince, veinte minutos".
Lo vi... Estaba hinchado, inflado todo... Casi no tenía ojos... "¡Leche!.. ¡Mucha leche! — me dijo mi conocida—. Que beba tres litros al menos". "Él no toma leche". "Pues ahora la beberá".
Muchos médicos, enfermeras y especialmente las auxiliares de este hospital, al cabo de un tiempo, se pondrían enfermas... Morirían... Pero entonces nadie lo sabía...
Lo anterior es un fragmento del libro Voces de Chernóbil, escrito por Svetlana Alexievich la primera periodista que mereció el Nobel de Literatura. El texto se arma con las voces de las personas que sobrevivieron a la catástrofe nuclear ocurrida el 26 de abril de 1986. Fue publicado en 1997, y fue prohibido en el país de la autora, Bielorusia, uno de los más afectados por el mayor desastre nuclear de la historia.
Morirían... Pero entonces nadie lo sabía... No lo sabía el comerciante uruguayo Rómulo Braga quien con su señora, fueron quizás los únicos compatriotas que estuvieron en Kiev a 120 kilómetros de la planta el mismo día que se produjo el accidente.
Morirían... Pero entonces nadie lo sabía... “Allí nadie se alarmó por nada, no hubo evacuación de nadie; la tranquilidad era total, no vi nada parecido a pánico”.
Morirían... Pero entonces nadie lo sabía... “La gente se comportaba allí como si no hubiera sucedido nada; se sabía que había habido un accidente pero la gente estaba completamente serena. Nos dijeron que fue una simple perdida y según se comentaba hubo dos muertos en el accidente; dos personas quemadas con agua hirviendo”
Morirían... Pero entonces nadie lo sabía... “Los comentarios de la gente en la calle era de que había habido un accidente de trabajo, como tantos y que los heridos ya habían sido trasladados a sus casas, dados de alta. Yo digo que si hubiera habido tanta radiación como dicen los telegramas (cables noticiosos) no los hubieran dejado ir a sus casas y regresar con sus familias”.
Morirían... Pero entonces nadie lo sabía... “Fíjense que cuando llegamos a Ezeiza nos vinieron a revisar para ver si teníamos radiación, se pensaban que veníamos de un hongo atómico y nos enteramos que decían que en Europa no tomaban leche a no sé cuántos kilómetros a la redonda. ¡Es ridículo!”
Morirían... Pero entonces nadie lo sabía... “La gente en Kiev no tiene ni idea de lo que se dice por ahí. Si efectivamente hubo tanta radiación tendrían que haber evacuado toda la ciudad. Lo que pasó fue que evacuaron algunos animales que estaban cerca de la central. Toda esta distracción es para hacernos olvidar lo que nos está pasando. Cuando llegué a Ezeiza vi el escándalo por lo de la central, pero en un diario, más chico había una noticia que daba cuenta de trece criaturas muertas de hambre en Mendoza. Por eso le pregunte al que nos controló la radiación si había podido medir porque se habían muerto esos chicos en Mendoza”.
Lo anterior fue lo que publicó el diario La Hora. Se trata de una entrevista que hizo el periodista Niko Schvarz, bien en línea con lo que decía Moscú en aquel momento y que aquí repicaba, punto por punto el Partido Comunista.
La prensa comunista uruguaya acusaba a los demás de manipular la información sobre Chernóbil, pero a la postre quien la manipuló fueron los dirigentes comunistas y sus medios. Eso también es impunidad.
Solo basta acudir al archivo y leer lo que se decía, por ejemplo en la página editorial celosamente custodiada por los funcionarios del comunistas como lo era Schvarz. Bajo el título “A golpe de titulares” se publicó un suelto editorial a través de la cual se cuestionaba la decisión del consulado británico de evacuar a sus compatriotas que se encontraban en la zona del desastre y se hablaba de conspiración.
“Hay que lamentar la muerte de dos personas y que 18 estén graves como consecuencia, probablemente, de un error humano publicaba por esos días La Hora, donde se ensalzaba el trabajo de los científicos soviéticos que habían logrado reducir la mínimo los daños ulteriores”
Y agregaba: “se quiere aviesamente inflar a golpe de titulares las consecuencias del accidente”, y en ese tren se subían los comunistas vernáculos para criticar a “cierta prensa uruguaya con el objetivo de sacar del centro la persistente lucha de la URSS por la paz mundial”.
Pero quizás la nota más increíble, que si no fuera trágica daría para sonreír, fue la escrita por Ricardo Sauxlund, corresponsal de La Hora en Moscú, cuando el 4 de mayo ya decía que la situación en Chernóbil “es prácticamente normal”.
Según Sauxlund todo “el escándalo” sobre el accidente en la planta tenía “la obvia intención de crear el caldo de cultivo para rechazar las propuestas de desarme soviético y la censura a las pruebas nucleares”. Sauxlund también cuestionó a los gobiernos occidentales que, por precaución, obligaron a sus conciudadanos, estudiantes, técnicos, etc., a abandonar suelo soviético. Esta decisión fue interpretada por la cúpula soviética y también por la prensa comunista uruguaya como parte de las mentiras puestas a rodar para desprestigiar a la URSS y en particular a sus científicos.
Pero la mentira tiene patas cortas y todo se sabe a su tiempo, aunque nunca hubo una autocrítica, por ejemplo de Schvarz.
Es que la realidad de lo que pasó en Chernóbil estuvo muy alejado de la verdad oficial, la del gobierno soviético que encabezaba Mijaíl Gorbachov y que se estaba ya cayendo, y la de la dirigencia comunista uruguaya.
Esta es la realidad de Chernóbil que se quiso ocultar: Los devastadores efectos del accidente no sólo tuvieron lugar en Europa del Este. La nube cargada de radiación se expandió por toda Europa y parte de Asia provocando niveles leves de radiación. Pero aunque resulte sorprendente, aún hoy viven millones de personas en estas regiones, a pesar de que aún hay 200 toneladas de material radiactivo dentro del reactor.
A causa del accidente de Chernóbil murieron 25.000 personas y se estima, además, que en el entorno de las 70.000 personas sufrieron enfermedades relacionadas al accidente.
Un dato espeluznante es que el 20% de las muertes fueron suicidios ya que el accidente no sólo provocó enfermedades y todo tipo de problemas de salud sino que tuvo también una dimensión psicológica y social.
Hubo miles de abortos ya que los médicos recomendaron a las mujeres embarazadas de la zona que no tuvieran hijos. No era claro cuáles podían ser los efectos en el feto al estar expuesto a tales niveles de radiación. Por lo tanto los médicos, ante posibles malformaciones o mutaciones genéticas, recomendaban a las mujeres que, de ser posible, practicaran un aborto.
Según los expertos puede tomar 100 años más terminar de descontaminar la zona.

sábado, marzo 24, 2018

A golpe de tarjeta

El enchastre es grande. El sistema político se ve envuelto, una vez más, en sus propios manejos turbios y corruptos de parte de sus integrantes. No es algo nuevo, como tampoco son nuevas las reacciones de la gente de a pie.
"Son todos iguales", dicen, y quizás parte de razón les asiste. La indignación y la bronca se expande y más tarde o más temprano se vuelve contra el sistema democrático. Es inevitable que la gente haga tabla rasa e iguale a todos, aunque no todos sean iguales. 
Hasta el comienzo de esta semana era el Frente Amplio y en particular Raúl Sendic, los que estaban en la picota. Se hablaba del pedido de procesamiento para el ex vicepresidente y de cómo eso iba a afectar al oficialismo en las próximas elecciones.
Pero todo cambió este jueves cuando el semanario Búsqueda publicó un informe oficial del Banco República, realizado a pedido de legisladores del Frente Amplio, sobre el uso de las tarjetas corporativas de esa institucion entre los años 2000 y 2005. 
El informe dio cuenta de gastos desmedidos, fuera de lugar, un aquelarre en el manejo de los dineros públicos por parte de dirigentes blancos y colorados que integraban el directorio del banco justo en los momentos en que el país vivía una gran crisis económica.
Así se supo que estos jerarcas, los blancos Carlos Rodríguez Labruna y Pablo García Pintos, y los colorados Milka Barbato y Daniel Cairo, usaron unas 400 veces las tarjetas corporativas del organismo y gastaron un total de US$ 21 mil. Otra vez, como en el caso de Sendic, campeó la ordinariez, la terrajada y la falta de ética republicana.
Pero la frutilla de la torta la puso García Pintos, ex secretario de la Presidencia durante el gobierno de Luis Alberto Lacalle, quien al ser preguntado en radio Sarandí sobre esos gastos respondió muy suelto de cuerpo que fueron para hacer aportes al Partido Nacional.
Sus declaraciones golpearon en la línea de flotación de los blancos que salieron rápidamente a desmarcarse de los dichos de García Pintos.
Por estas horas García Pintos ha dicho que va a devolver todo el dinero que se le reclame y, además, que abandonará el Partido Nacional.
El tema está también en la órbita judicial, luego que el fiscal de Corte, Jorge Díaz, sugirió que se actúe de oficio en caso de que los presuntos delitos no hayan prescripto.

CASUALES CASUALIDADES

En el año 2005 el entonces diputado socialista Gustavo Bernini declaró a los medios que el Presidente de la República, Tabaré Vázquez, "se comprometió" al asumir el cargo, a "investigar a fondo la gestión de las anteriores administraciones en los Entes Autónomos, pero no con un criterio de buscar revanchismo sino porque es imprescindible que el pueblo sepa cuál es el punto de partida, qué Estado nos dejaron y, a su vez, quiénes fueron los responsables del desastre".
Se supone que esa investigación se hizo, pero tuvieron que pasar 13 años para que se conozcan estas inmoralidades. Parece poco serio que teniendo desde 2005 todas las herramientas para hacer las denuncias se haga ahora, cuando todo presunto delito prescribió.
¿Por qué se tapó antes y se destapa ahora? 
A fines de los años 90 el ministro del Tribunal de Cuentas, Ariel Alvarez, se cansó de votar observaciones a los gastos personales de jerarcas de la administración pública: había de todo, desde tampones de parte de una jerarca del entonces Iname, hasta botellas de whisky de un jerarca del BHU.
En este caso del BROU en particular, el Frente Amplio disponía de esta información desde fines de octubre, pero demoró casi seis meses en hacerla pública. Hubo, obviamente, un manejo de los tiempos con intenciones políticas. Es decir, no parece que haya un objetivo de transparentar la situación y de combatir los actos corruptos, sino de operar políticamente. "Son todos iguales", podemos entonces repetir.
Está claro que en el cuerpo social hay ahora una mayor sensibilidad sobre los actos corruptos. La ética y la transparencia en la actividad pública está puesta con fuerza sobre la mesa por lo menos desde el año pasado.
A los casos del vicepresidente Raúl Sendic y la senadora suplente Michelle Suárez, en el Frente Amplio, se sumaron los casos del diputado Wilson Ezquerra y el intendente de Soriano Agustín Bascou, en el Partido Nacional y de Francisco Sanabria en el Partido Colorado. Se agregó luego el nepotismo en algunas administraciones comunales y ahora surge desde el pasado este manejo arbitrario en el BROU.
Las desviaciones de funcionarios y políticos en el ejercicio de sus cargos, como quedó dicho, no es algo nuevo. Siempre hubo y habrá. Lo importante es que haya control. Contrariamente a lo que se piensa, exponer los actos corruptos y los abusos, fortalece la democracia en tanto es el único sistema que garantiza el control y la transparencia. Es necesaria la mirada aguda, la lupa puesta para evitar que se expanda el "son todos iguales".