En el Rincón del Cerro, en una chacra, José Mujica, el ex
presidente camina despacio, con la mirada perdida, levanta una manguera, la
coloca a un lado y se sube a un pequeño tractor y se pierde entre los terrones
de tierra. Atrás quedó su último esfuerzo, su última batalla electoral tratando
de sumar voluntades para el SI en el referéndum contra los 135 Artículos de la
Ley de Urgente Consideración que forzó el Frente Amplio y el PIT CNT. No logró
torcer la voluntad popular y le duele, pero ya ha perdido tantas batallas que
sabe como levantarse. Ya tiene 86 años, el cuerpo no le da para más actos, para
recibir palmadas en la espalda, apretones de mano, besos, fotos. Ya está cansado,
pero igual hasta el 27 de marzo pasado estuvo en primera fila y, como dijo
alguna vez, hace poco, si está vivo aunque sea arrastrándose y con bastón le
gustaría hacer algún acto político para las elecciones del 2024.
En Punta Carretas, en una casa del estilo de la zona, Julio
María Sanguinetti, dos veces ex presidente descansa tras su último esfuerzo
militante para su Partido Colorado apoyando el NO en el referéndum por la Ley
de Urgente Consideración. Está satisfecho, logró ganar aunque por poco margen,
pero el sabe que lo que queda en la historia es que ganó, con los años eso es
lo valioso, no importa si fue por 20 mil votos o un voto. Sanguinetti también
tiene 86 años y esta fue su última batalla electoral. “He hecho esta campaña
con alegría, con mucha convicción y estoy más o menos como (Luis) Suárez. De
protagonista, esta es la última”. Una imagen suya, dando un discurso bajo
lluvia, con un micrófono en la mano y empapado, quedó impregnada en las retinas
de muchos como un símbolo de esos políticos de raza que ya no vienen así.


